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Aunque las abfracciones dentales pueden pasar desapercibidas en sus fases iniciales, tienen capacidad para comprometer seriamente la salud oral si no se tratan a tiempo.
Muchas personas no son conscientes de que las padecen porque suelen manifestarse de forma progresiva y, en ocasiones, sin dolor evidente. Sin embargo, ignorarlas o retrasar la visita al dentista puede desencadenar complicaciones funcionales, estéticas y estructurales que afectan tanto a los dientes como a la calidad de vida del paciente.
Por todo ello, hoy publicamos este artículo en el que queremos recordar las consecuencias de las abfracciones dentales que no se tratan e insistir en la importancia de realizar revisiones de forma periódica para que ninguna patología llegue a avanzar en exceso y pueda detectarse y actuar a tiempo.
Recordatorio: ¿qué son las abfracciones dentales?
Conviene recordar que las abfracciones dentales son pérdidas de tejido dental localizadas, normalmente, en la zona próxima a la encía, especialmente en premolares y caninos.
Estas lesiones tienen forma de cuña y se producen como consecuencia de fuerzas mecánicas excesivas sobre el diente, generalmente relacionadas con el bruxismo, la maloclusión o una distribución incorrecta de la carga masticatoria.
La tensión repetida provoca microfracturas en el esmalte y la dentina, favoreciendo la pérdida progresiva de la estructura dental y dando lugar a esta patología.
Consecuencias de las abfracciones dentales: ¿qué pasa si no se tratan a tiempo?
1.- Aumento de la sensibilidad dental
Una de las principales consecuencias de las abfracciones dentales cuando no se tratan a tiempo es el aumento de la sensibilidad dental. A medida que la lesión avanza y deja expuesta la dentina, el paciente puede experimentar molestias intensas al consumir alimentos fríos, calientes, dulces o ácidos. Esta sensibilidad puede llegar a interferir en hábitos cotidianos tan básicos como comer o cepillarse los dientes.
2.- Desgaste prematuro de las piezas dentales
Además, las abfracciones no tratadas favorecen un mayor desgaste del diente. La pérdida continuada de tejido dental debilita la estructura y aumenta el riesgo de fracturas, fisuras e incluso roturas parciales de la pieza dental que pueden provocar, por un lado, que sea necesario realizar una endodoncia y, por otro, llegar a causar pérdidas dentales con su consecuente necesidad de realizar un tratamiento de implantología.
3.- Deterioro estético
Estas lesiones generan irregularidades visibles cerca de la encía y pueden provocar cambios en la forma del diente, algo especialmente evidente en pacientes con retracción gingival. A ello se suma el posible oscurecimiento de la zona afectada debido a la exposición de la dentina, lo que, en conjunto, hace que la estética dental se vea comprometida.
4.- Dificultad para una correcta higiene bucal
Las abfracciones dentales también pueden dificultar la higiene oral. Las hendiduras creadas por el desgaste tienden a acumular placa bacteriana y restos de alimentos, aumentando el riesgo de caries, inflamación gingival y otras patologías periodontales.
Por todo ello, acudir periódicamente a una clínica dental con experiencia en el tratamiento de este tipo de problemas resulta fundamental para detectar estas lesiones de manera precoz y aplicar el tratamiento más adecuado.
Un diagnóstico temprano no solo evita complicaciones mayores en las consecuencias de las abfracciones dentales, sino que permite preservar la estructura dental, reducir molestias y mantener una correcta salud bucodental a largo plazo.
Si quieres evitar tener que recurrir a implantes dentales en Madrid Centro por la pérdida de piezas, no te saltes ninguna revisión con nosotros y reserva cita siempre que notes alguna molestia inusual para que podamos comprobar qué ocurre.


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