Siempre pensamos que la buena salud bucodental depende de factores como los hábitos de higiene, la dieta, el estilo de vida y la atención profesional periódica. Y, efectivamente, así es.
Sin embargo, además de todos estos aspectos que están en nuestra mano, no podemos olvidar otro que tiene una gran influencia: la herencia genética que nos predispone a sufrir determinadas anomalías orales, pudiendo hablar de enfermedades bucodentales hereditarias.
